Los complementos alimenticios se utilizan para complementar la alimentación habitual. Pueden contener vitaminas, minerales, ácidos grasos u otras sustancias y se presentan en cantidades dosificadas, como cápsulas, comprimidos o gominolas. En esta categoría puedes comparar distintas fórmulas a partir de su composición y de las instrucciones de cada producto.
Un complemento de vitaminas puede incluir una sola vitamina, como la C, la D3 o la B12, o varias combinadas. Un complejo B reúne diferentes vitaminas del grupo B. Los multivitamínicos incluyen varias vitaminas y, en algunos casos, también minerales. El número de ingredientes no determina por sí solo qué producto resulta adecuado: revisa la cantidad de cada componente por dosis diaria.
Entre los minerales, comprueba tanto el nombre del mineral como la forma utilizada. El citrato de magnesio, por ejemplo, es un compuesto que contiene magnesio. Su peso no equivale a la cantidad de magnesio indicada en la información nutricional. Para comparar productos, utiliza siempre cantidades expresadas de la misma manera.
En los complementos de omega 3 conviene distinguir el peso total del aceite de las cantidades de EPA y DHA. El aceite de pescado y el aceite de krill tienen orígenes diferentes. Consulta la composición, los alérgenos y el material de la cápsula, especialmente si sigues un patrón alimentario concreto o necesitas evitar algún ingrediente.
Los comprimidos efervescentes se disuelven en agua; las gominolas se mastican y las cápsulas se toman según las instrucciones del envase. La forma de presentación no garantiza por sí misma una propiedad concreta. Revisa los ingredientes adicionales, los edulcorantes cuando los haya y la edad de uso.
Si utilizas varios complementos, comprueba si comparten vitaminas o minerales. Una multivitamina y un producto de vitamina D, por ejemplo, pueden aportar el mismo nutriente. No superes la dosis diaria recomendada; una cantidad mayor no es automáticamente una mejor opción.
Los complementos alimenticios no sustituyen una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable. Mantenlos fuera del alcance de los niños más pequeños. En caso de embarazo, lactancia, medicación o dudas sobre su uso, consulta a un profesional sanitario. Cada ficha de producto recoge la composición, las instrucciones, las advertencias y la disponibilidad actualizadas.